domingo, 30 de septiembre de 2012

BIRDING SPAIN, EUROPEAN NIGHTJAR , CHOTACABRAS EUROPEO

BIRDING SPAIN

Un golpe de suerte. He visto muchos chotacabras a lo largo de mi vida pero en pocas ocasiones le he podido observar con tanto detalle y tranquilidad. El día estaba nublado e iba paseando por las cercanías del aeropuerto de Barajas, Madrid. Había visto, hasta este fortuito encuentro, bastantes aves pero nada destacable a no ser la gran cantidad de papamoscas cerrojillo y aunque en menor medida currucas capirotadas.

En este caso se trata de un chotacabras europeo o gris posado en la rama de un álamo. Este ave es de costumbres nocturnas y con un gran mimetismo. Por ello, es muy difícil verle a plena luz del día pues suele descansar en el suelo donde es casi imposible distinguirla de las hojas y troncos. Otras veces descansa, durante el día, en las ramas de árboles y siempre en esta posición es decir, en la misma dirección del tronco donde descansa para pasar inadvertida.

Es un visitante estival en nuestro territorio y sus lugares de cría se solapa con el otro chotacabras que también viene a la Península Ibérica que es el chotacabras cuellirojo o pardo.  En octubre o principios de noviembre regresa a Africa para pasar el invierno y no regresa hasta abril.No es infrecuente verlos y oírlos al anochecer y durante la noche cuando comienzan con sus cacerías de insectos que suelen coger en vuelo.


El chotacabras europeo tiene una longitud de unos 27 cm. y una envergadura que puede llegar hasta los 60 cm. Sus patas son cortas y su pico es pequeño. Habita principalmente en bosques y al ocaso sale en busca de alimento que se compone de insectos de tamaño más bien grandes. No es infrecuente verles cazando polillas que acuden a las iluminaciones de las casas o carreteras. Su figura es bastante fácil de distinguir, a pesar de sus hábitos nocturnos, pues tiene alas largas y estrechas y una larga cola.


En esta ocasión se trata de una hembra o un macho de primer otoño pues carece de de las manchas blancas que poseen los machos en los flancos inferiores de la garganta.


Durante el día permanece con los ojos casi cerrados lo que aumenta la dificultad para su descubrimiento en la naturaleza. Permanece muy quieto y es difícil que se espante pues su quietud es su mayor defensa para pasar desapercibido.


En esta foto se puede observar las vibrisas (bigotes) que bordean la apertura bucal y que le sirven para ampliar la misma y poder recoger con mayor facilidad los insectos. También es destacable la narina que la tiene abultada y que sobresale del pico.


Aunque así visto parece fácil de descubrir os puedo asegurar que no lo es. Me ayudó que estuviese posado en una rama en lugar de en el suelo.


Otra más del detalle de la cabeza de esta fascinante y maravillosa ave.


Después de un gran rato mirándole y disfrutar de tan rara observación, decidí continuar con mi paseo matutino no sin antes desearle buena suerte en su inminente migración hasta las tierras africanas. En todo este rato no se movió ni un ápice. Tanto es así que ni se le notaba cuando respiraba, impresionante.


2 comentarios:

  1. Muchas gracias Luis. Efectivamente es fantástico el detalle.

    Un abrazo. Roberto.

    ResponderEliminar
  2. Muchas gracias a ti Roberto, la verdad es que ha sido todo un golpe de suerte.
    Un abrazo

    ResponderEliminar